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Granada

Traductor en Granada
 

Claves para una buena traducción

Nuestros traductores en Granada entienden que no es solo el idioma que se debe traducir, sino el discurso. El discurso es el producto de la actividad de un hombre "hablando". El lenguaje es solo una nomenclatura, una lista discontinua de signos opuestos, acompañada de un pequeño número de reglas generativas que pueden gobernar la generación de oraciones.

 

El lenguaje, en sí mismo, solo se logra mediante la abstracción de las descripciones de los gramáticos. El discurso es el producto de la actividad de un hablante, real o fingido, que deja, le guste o no, impreso en su enunciado el rastro de su mensaje. Es el producto de la actividad de un sujeto en situación, por lo tanto, de un sujeto histórico.

Traducir el idioma en lugar de traducir el discurso fue un error de los filólogos. Para ver solo el lenguaje, uno traiciona la precisión del discurso, por lo tanto, la escritura. Es por eso que debe elegir nuestro traductor en Granada para sus proyectos de traducción, ya que los traductores locales entienden este hecho y siempre se aseguran de que la traducción no pierda su significado y sintonía originales.

Traducir en todo su esplendor

Traducir una obra literaria es, por supuesto, un arte, pero como toda actividad artística, es sobre todo una escuela, un estudio, un trabajo. Nuestros traductores en Granada traducen tanto hacia o desde otro idioma al manejar las palabras, sus sentidos, sus sonidos, el orden de las oraciones, las connotaciones que resultan del un todo global, siempre teniendo en cuenta que todo este sistema varía de un idioma a otro.

Traducir no significa comunicarse de una manera más o menos inspirada, el contenido de un texto escrito en un idioma a otro, sino más bien, desarrollar una preocupación primaria de respeto, equivalente a ese texto, con palabras que obedecen su historia, sus propias vidas, palabras que invitan al "yo" en serio. Es el encuentro entre las palabras, sus posiciones respectivas en la oración que dan lugar al significado y la poesía buscada.

 

Traducir la literalidad de una obra es, por supuesto, el horizonte de nuestros traductores en Granada cuando se ponen a trabajar, con el objetivo de minimizar cualquier discrepancia entre el texto fuente y el texto objetivo. Es ser fiel al autor, pero de una fidelidad literaria, leer, escuchar la voz del autor, todas sus entonaciones y también todas sus ambigüedades. Esa es la forma ideal de traducir.

 

En conclusión, nuestro traductor en Granada entiende que traducir es decir exactamente lo mismo en otro idioma.